Salón G-12: el refugio en la montaña donde el CEO cierra la estrategia del año y el merch sube en la mochila del retiro
El Salón G-12 ocupa la planta alta de un hotel boutique sobre la carretera libre México-Toluca, en el bosque de Cuajimalpa, a 2,850 metros sobre el nivel del mar. Es una sala de 280 metros cuadrados con vista 270 grados al Ajusco, librero de encino a fondo perdido, dos mesas de trabajo para 14 comensales cada una, salón contiguo con chimenea y 24 comensales sentados, monta-cargas de servicio por el acceso trasero con horario restringido, y garita con detector vehicular. Acá se llevan a cabo los retiros anuales de planeación estratégica de las multinacionales con operaciones en México, los talleres de consejo de administración para los grupos familiares dueños de las empresas del IPC, los offsite de los comités de riesgos de los bancos que aterrizan losBasilea III en México, las sesiones de planeación de los CEOs de las arrendadoras y las fintech que deben revisar el capex del año, y los retiros de los equipos de liderazgo de las asociaciones gremiales que cierran la agenda anual. Lo que distingue al Salón G-12 no es la vista: es el hecho de que el merch sube en la mochila del retiro y baja el último día, no el primero.