Salón F-5: donde se cierra la compra de la armadora de Saltillo por el fondo de Toronto y la carpeta del cierre entra antes que el café
El Salón F-5 ocupa el piso legal de una torre de abogados en Polanco: sala principal con mesa de caoba para 22 abogados y banqueros, sala de videoconferencia encriptada con línea dedicada para due diligence remota, antesala de firma con dos notarios, biblioteca legal con códigos actualizados, cocina de protocolo, y dos accesos: principal con torniquete biométrico, de servicio con bitácora notarial. Aquí corren los cierres de las adquisiciones transfronterizas de los grupos industriales mexicanos, las compras de las armadoras del Bajío por fondos canadienses y estadounidenses, las ventas de las empresas de alimentos y bebidas a conglomerados europeos, los due diligence de las fintech mexicanas por bancos de inversión de Wall Street, las reestructuras de los conglomerados familiares con presencia binacional, y los joint ventures entre corporativos mexicanos y asiáticos del sector tecnológico. Lo que distingue al Salón F-5 no es la suntuosidad, sino el ritmo del due diligence: la carpeta del cierre entra antes que el café, el SPA firmado por las partes sale después del lunch, y el merch del invitado internacional cruza la frontera con cumplimiento USMCA.