Salón C-1: el salón donde el consejo aprueba el presupuesto, firma el acta y se lleva el kit a la cena con el regulador
El Salón C-1 es la sala de consejo del piso 38 de una torre corporativa del corredor Polanco-Lomas en CDMX: 14 butacas de piel con paleta electrónica individual, mesa de caoba de 6 metros con micrófonos empotrados, pantalla LED de 5 metros con proyección simultánea, atrí para el presidente del consejo, sala anexa para el consejero independiente que requiere llamada privada, cocina oculta con servicio discreto y una antesala donde el merch espera en cámara cerrada hasta el receso. Aquí se reúnen cuatro veces al año los consejos de administración de los grupos que cotizan en la BMV, los consejos de las subsidiarias IMMEX con matriz en EU, los consejos de las SOFOMes que reportan a la CNBV, los consejos de las empresas familiares en transición de gobierno, y los consejos de los vehículos de inversión privada con sede en CDMX. Lo que distingue al Salón C-1 no es la vista (que suele ser buena), sino el rito del consejo: el kit del consejero tiene que entrar antes del coffee, salir firmado por cada miembro al cierre de la sesión, y permitir que el secretario del consejo archive el acta sin que el merch lo distraiga del orden del día.