Salón B-12: el salón donde el CISO activa el protocolo de respuesta a ransomware y el merch ya estaba preposicionado para la mesa de crisis de 48 horas
El Salón B-12 es la sala de crisis principal de los corporativos con operaciones en México, Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia que cuentan con un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) y un protocolo de respuesta a incidentes de ciberseguridad conforme al NIST Cybersecurity Framework, al ISO/IEC 27001, al CIS Critical Security Controls y a la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP) de México: sala de juntas con mesa ovalada para 14 personas, atrí para el comité de crisis (CEO, COO, CFO, CISO, CHRO, CMO, CLO, Director de Riesgos, Director de Comunicación de Crisis, Director de Operaciones de TI, Director de Operaciones del Negocio, Director de Relaciones con Gobierno, Asesor Legal Externo, Director de Relaciones Públicas), seis pantallas de 65 pulgadas para monitoreo en tiempo real de los sistemas del corporativo y de los feeds de inteligencia de amenazas, sistema de videoconferencia cifrada para enlace con las oficinas regionales, sistema de audio con micrófonos individuales y micrófonos de techo, sistema de grabación cifrada de las sesiones de crisis para cumplimiento del artículo 30 de la LFPDPPP, sistema de presentación para los anexos técnicos y legales del incidente, mesa de impresión segura para la documentación clasificada, sistema de destrucción de papel para la documentación sensible al cierre de la crisis, dosímetros de respaldo con batería para 48 horas, generador eléctrico de respaldo para 72 horas, sistema de agua potable para 48 horas, sistema de climatización redundante, sala de descanso contigua para los recesos del equipo de crisis, almacén del comité de crisis con el merch preposicionado. Aquí corren los simulacros trimestrales de ciberseguridad (simulacros de ransomware, simulacros de phishing, simulacros de data breach, simulacros de ataque de ingeniería social, simulacros de compromiso de la cadena de suministro, simulacros de ataque a la infraestructura crítica), las mesas de crisis reales cuando se detecta un incidente de ciberseguridad (generalmente ransomware, exfiltración de datos, compromiso de credenciales, compromiso del proveedor de servicios de TI, ataque de denegación de servicio distribuido), las sesiones de post-mortem después de un incidente real, las sesiones de capacitación del comité de crisis, las sesiones de coordinación con las autoridades (Guardia Nacional, Policía Cibernética de la CDMX, Secretaría de Seguridad Ciudadana, Secretaría de la Defensa Nacional), las sesiones de coordinación con los reguladores (CNBV cuando aplica al sector financiero, CONDUSEF, UIF, Banco de México). Lo que distingue al Salón B-12 no es la sala física (que es funcional y redundante) sino la cadena de continuidad operativa: el merch del comité de crisis tiene que estar preposicionado en el almacén del Salón B-12 desde el día antes del simulacro o del incidente real, tiene que incluir elementos de confort para las sesiones de crisis de 24 a 48 horas (mantas, almohadas de viaje, cargadores portátiles, botiquín de primeros auxilios, snacks saludables, agua embotellada), tiene que incluir elementos de seguridad física para los miembros del comité (gafetes de identificación, llaves del almacén, llaves de las laptops seguras) y tiene que cumplir con el protocolo de destrucción de la documentación sensible al cierre de la crisis.