Salón B-1: el salón donde el consejo aprueba la compra de la planta de Saltillo y nadie tiene la guardia baja
El Salón B-1 es el salón reservado para sesiones del consejo de administración de los corporativos listados en la Bolsa Mexicana de Valores dentro del corredor corporativo de Polanco-Lomas: mesa ovalada para 11 consejeros con sistema de videoconferencia dedicado, pantalla perimetral de 4 metros para presentación de anexos, sistema de votación electrónica con registro cifrado, sillas de respaldo alto con respaldo de piel, aislamiento acústico clase A, acceso biométrico con doble factor (huella + tarjeta del corporativo), sala de espera contigua para invitados especiales, sala de firma del notario, sala de videoconferencia espejo para los miembros del consejo que participan de forma remota desde Monterrey, Madrid o Bogotá. Aquí se reúnen cuatro veces al año los consejos de administración de las emisoras del IPC que tienen su sede de gobierno en CDMX: sesiones ordinarias trimestrales, sesiones extraordinarias para autorización de operaciones con partes relacionadas, sesiones del comité de auditoría, sesiones del comité de prácticas societarias y de compensaciones, sesiones del comité de finanzas y de riesgo. Lo que distingue al Salón B-1 no es el glamour del espacio sino la cadena de formalidad: la sesión del consejo tiene que prepararse con actas cotejadas por el notario, con quórum verificado por el secretario del consejo, con la documentación de soporte entregada con 5 días hábiles de anticipación a cada consejero, y con el kit del consejero disponible 45 minutos antes de la sesión sin que el merch distraiga del orden del día ni comprometa la confidencialidad de la sesión.